By: Mariano Corica On: 7 agosto, 2022 In: Devocionales Comments: 0

En esta serie de consejos que vemos a continuación, barremos casi todas las etapas que necesitamos tener en cuenta para evangelizar con eficacia.

Envolvernos con una renovada visión acerca de la necesidad de evangelizar. Se trata de renovar la pasión por compartir a Cristo, de tener deseos genuinos de darlo a conocer y de contagiar la pasión por la cual nuestra vida tiene sentido: Jesucristo.

Construir una vida cristiana autentica. Una vida cristiana auténtica tiene valores y principios espirituales y morales que debemos construir y mantener a lo largo de nuestra vida. Esto, sin embargo es una obra del Espíritu Santo en nuestras vidas. Debemos pasar tiempo en comunión con Dios para que nuestra vida sea transformada a su imagen. Somos la sal de la tierra y la luz del mundo: No tenemos opción. Oremos cada día para ser dignos del llamamiento al que debemos responder y ser vasos de honra que Dios utilice para construir su Iglesia.

Disponernos totalmente para depender del Espíritu Santo. La evangelización es un trabajo en el cual sólo podemos depender del Espíritu Santo. En el camino encontraremos muchas y diversas experiencias, y necesitaremos estrategias espirituales para poder superarlas. Por eso es necesario que dependamos del Espíritu Santo para ayudar eficazmente en esta obra espiritual y ser dignos colaboradores de Dios.

Orar persistentemente para que Dios obre. La obra evangelizadora es la obra de Dios. El, por su gracia, ha querido que nosotros seamos sus colaboradores. La oración es la herramienta más poderosa que tenemos para que la obra sea hecha, es nuestra forma más efectiva de colaborar. Al orar por las personas y por las comunidades, al interceder para que la luz de Dios sea vista en nuestra comunidad y penetre las tinieblas en las que muchas veces está sumida, desatamos la batalla espiritual más trascendente.

Amar a las personas. No hay evangelismo sin amor. Amar a las personas y amar a Dios es el motor de la evangelización. El amor hace que podamos acercarnos, darnos a nosotros mismos y cruzar barreras, el amor hace que las personas recuperen la esperanza, contagia la fe, hace que las personas sean dignas de imitar.

Encontrar nuestro/s estilo/s en la forma de evangelizar. Es importante saber cuál/es es/son la/s mejor/es manera/s de llegar a otros con el mensaje de salvación para dar a conocer a Jesucristo.

Construir y desarrollar relaciones con personas que no conocen a Dios. Construir relaciones con las personas hace que la transmisión del evangelio sea más integral y efectiva. Luego es más sencillo hacer apoyar el crecimiento espiritual de aquellos que se entregan a Jesús.

Comenzar conversaciones espirituales. Es necesario que, en algún momento, se den conversaciones espirituales. Es probable que las relaciones comiencen de modos casuales, superficiales y distantes pero, a medida que pasa el tiempo, avanza la profundidad de los temas. Allí es bueno comenzar conversaciones espirituales guiadas por el Espíritu Santo.

Escuchar sus historias. Debemos escuchar. Escuchar abre las puertas a descubrir a las personas, sus necesidades, sus angustias, lo que a ellas les parece importante y lo que valoran, cuáles son sus principios, cuáles son sus motivaciones y como es su ambiente, su entorno.

Contar nuestra historia. Luego de escuchar atentamente, podremos darnos a conocer. Las relaciones mantienen intercambios. Podemos encontrar puntos en común y aportar a la relación.

Contar la historia de Jesucristo. Fundamental. Presentar al Jesús de la Biblia es presentar a la persona real de Jesucristo. Mucha gente tiene distorsionada la imagen de Jesús y creen en un Jesús que no es el verdadero. Nuestro deber en el proceso de la evangelización es presentar al Cristo verdadero. Debemos hacerlo a través de las historias escritas en la Palabra de Dios. El Espíritu Santo va a utilizar esto para dar a conocer al Hijo de Dios a las personas que Él ha escogido.

Responder inquietudes. En una sociedad altamente secularizada necesitamos responder inquietudes que permitan que las personas puedan acercarse a Dios. Siempre habrá un concepto erróneo o una creencia que aunque no sea particularmente religiosa que hace que una persona tenga cierto recelo hacia Dios o sus cosas. Hay personas que no entienden, o que su experiencia de vida lo aleja de Dios, o sus estructuras mentales y creencias religiosas o agnósticas hacen que o pueda llegar a creer el mensaje ni conocer a Cristo.

Esperar. Una de las cosas más difíciles de lograr. Vimos que la gente necesita tiempo para conocer a Dios, debe verlo en acción, debe verlo en nosotros, debe verlo en su vida cotidiana. Por esto es necesario esperar que cada persona pueda encontrarse con Dios. Si no esperamos caemos en el riesgo de cosechar un fruto antes de tiempo, lo cual lo torna en inservible; aun así, si esperamos demasiado, el fruto puede perderse. El Espíritu Santo nos revelará cuando es el tiempo, y cuánto debemos esperar.

Cruzar la línea de la fe. Esto es más que un punto en el proceso de evangelismo. Esta etapa es la más importante y a la que todas nuestras acciones deben apuntar. Esto necesita más que un curso de cómo hacer para evangelizar, esto necesita la guía del Espíritu Santo, mucha pasión por los perdidos, amor y coraje. Cuando una persona sensible a Cristo comienza a abrir su corazón es importante que lo acompañemos para mostrar al verdadero Cristo y que ésta pueda entregarse completamente a Él, es la etapa más importante del proceso, y debemos ser muy sensibles a ello. A medida que la persona cree en Cristo, se abre y le da su corazón, cruza esta línea que separa la vida de la muerte por la acción del Espíritu Santo.

 

Tomado de Building a contagiuos Church, Mittelberg, Ed. Zondervan